
Híbridos para calefacción central ¿Cómo funciona y cuánto puedes ahorrar?
Los sistemas híbridos de aire acondicionado son ideales para calentar y refrigerar bloques de pisos y complejos comerciales. Ya que combinan las bombas de calor y las calderas de forma eficiente.
Un sistema de calefacción centralizado de un bloque de apartamentos, complejo residencial o comercial; es un sistema diseñado y dimensionado para dar servicio a varias unidades. Suele constar de una única central térmica que contiene una caldera para la calefacción y una central frigorífica para la refrigeración, mientras que la red de tuberías distribuye agua caliente sanitaria o agua dulce para diversos usos.
En los últimos tiempos, se han hecho cada vez más populares los sistemas híbridos de aire acondicionado. Estos dan servicio a edificios enteros con una eficiencia energética óptima y un menor impacto ambiental, combinando calderas y bombas de calor.
Sistemas económicos y eficientes
Cuando se trata de sistemas de calefacción y refrigeración, la eficiencia es crucial. Es decir, la capacidad de producir calor o frío con menos energía y mayor ahorro de gas o electricidad. Si las calderas han sido durante mucho tiempo la única solución para la calefacción, ahora las acompañan cada vez más las bombas de calor. Por un lado producen calor o frío según la estación, y por otro tienen una eficiencia notable. De hecho, una bomba de calor puede producir hasta 4 kWh de energía térmica con un solo kWh de electricidad.
Simplificamos la instalación del sistema híbrido
Lo común es hibridar una o varias calderas de alta potencia con una o varias bombas de calor, en cascada y un gestor inteligente.
Del conjunto, las calderas pueden disponerse en la clásica sala de calderas o sala técnica, de forma rápida y sencilla, gracias a kits que facilitan la instalación. Pero además, los modelos de alta potencia de Immergas, están preparados para la instalación al aire libre, con o sin armario (depende). Por último, en el caso de tener un espacio limitado para la instalación, se puede recurrir a soportes modulares especiales, de hasta 5 calderas, en disposición lineal u opuesta (espalda contra espalda). Estructura que puede fijarse tanto a la pared cómo al suelo.

En lo relativo a la bomba de calor, se instalan en el exterior, respetando una distancia mínima de seguridad entre las unidades, sin mayor complicación.
El corazón del híbrido, la electrónica inteligente integrada
Cuando la bomba de calor y la caldera funcionan por separado, se corre el riesgo de desperdiciar energía. Cómo, por ejemplo:
- cuándo se utiliza la bomba de calor para calentar, siendo la temperatura exterior demasiado fría;
- o se calienta con la caldera siendo suficiente la bomba de calor.
Por eso, para evitar el despilfarro, es importante disponer de un gestor inteligente del sistema. Un cerebro capaz de elegir el generador más eficiente en cada momento para conseguir el resultado deseado.
Especialmente en un bloque de pisos, dónde la demanda de agua caliente puede ser muy diversa, y no es raro tener varios cuartos de baño funcionando al mismo tiempo, con repentinas demandas de agua caliente (debidas a duchas, baños e incluso bañeras de hidromasaje). Es también en estos momento en los que el gestor del sistema se hace imprescindible para frenar las emisiones de residuos, contaminantes y gases de efecto invernadero que afecten negativamente al calentamiento global.
Bomba de calor, paneles fotovoltaicos y ventajas de los sistemas híbridos

Para aumentar aún más la eficiencia y reducir el impacto ambiental, una bomba de calor híbrida puede combinarse con paneles fotovoltaicos.
La electricidad generada por los paneles puede utilizarse para alimentar la bomba de calor, reduciendo así los costes de funcionamiento y las emisiones de dióxido de carbono.
Por lo tanto, entre las ventajas de un sistema híbrido centralizado se encuentran:
- mayor eficiencia energética por aprovechar al máximo las fuentes de energía disponibles, reduciendo el consumo y los costes;
2. mayor confort garantizando una temperatura constante y uniforme en todas las estancias, en invierno y en verano;
3. mayor flexibilidad porque se adapta a las condiciones climáticas y a las necesidades de la comunidad, eligiendo el modo de funcionamiento más conveniente;
4. mayor sostenibilidad porque reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo a la protección del medio ambiente;
5. menor desgaste al gestionar los componentes del sistema mejor, ayudando a su durabilidad.
