
¿Es conveniente apagar la caldera en vacaciones? ¿Se ahorra?
Lo cierto es que las indicaciones varían. Según la habitación de la casa, la estación del año, etc. Pero no te preocupes ¡te vamos a explicar qué hacer con tu caldera en vacaciones!
¿Qué hacer cuándo nos vamos de vacaciones?
Durante el periodo estivo, muchas familias transcurren las vacaciones lejos de casa. Las vacaciones, ya duren una semana o un mes, suelen ir acompañadas de alguna pequeña preocupación: liar a un vecino de confianza para que riegue las plantas, llevarnos a los animales de compañía, programar y dejar funcionando el riego del jardín, etc. Y con el gas… ¿Qué hacemos con el gas?
Seguridad y ahorro son dos motivos por los que muchos eligen apagar la caldera antes de irse de vacaciones. Antiguamente la gente se preocupaba del hecho que, en caso de interrupción del suministro de gas, al retomarse, el mismo gas se pudiera escapar y difundir por la casa, sin ser quemado por la llama. En la actualidad, los sistemas de seguridad con los que están dotadas las calderas domésticas de Immergas, así como todos los generadores a gas, son tales que hacen que no sea necesario apagar totalmente la instalación.
Con las calderas modernas ya no es necesario
Hoy, los sistemas de encendido de las calderas modernas no dependen de la llama del quemador, sino de un piloto piezoeléctrico. Es decir, que se regula a través de una resistencia electrónica, que aumenta la seguridad ante posibles fugas de gas.
Existe incluso el «modo verano«, de esta forma, el generador de calor sólo funcionará para la producción de agua caliente sanitaria. Ahorrando energía y reduciendo costes de calefacción.
Atención con las casas de montaña
Por motivos de seguridad y para evitar consumos innecesarios, en los casos de viviendas ubicadas en lugares dónde las temperaturas puedan bajar muy por debajo de cero, lo mejor es plantearse apagar y vaciar el sistema.
Quienes vivan o sean propietarios de una casa en la montaña, tendrán que tener especial atención para evitar que el agua que se quede en las tuberías del sistema se congele.
¿Qué hacer con el agua?
Cómo es natural, la formación de hielo, que tiene un volumen mayor que la del agua, ejercita una acción de presión sobre los conductos y los grifos pudiendo causar daños o roturas. Cuándo la temperatura vuelve por encima de cero, el agua liberada sale por los tubos rotos o los grifos forzados, encharcando el apartamento, con consecuencias poco agradables.
En invierno ¿Antihielo o temperatura mínima constante?
En lo que respecta la seguridad del sistema de calefacción apagado durante periodos gélidos, es conveniente contratar con un técnico para que inserte líquido antihielo. Tras lo cual, es necesario encender el sistema y dejarlo funcionar durante algunas horas, de tal forma que el líquido se distribuya uniformemente en los tubos y termosifones. El líquido antihielo permite tener una seguridad absoluta incluso en caso de interrupción de la energía eléctrica.
Otra estrategia pasa por mantener en funcionamiento la caldera, pero con el termostato ambiente ajustado a una temperatura de 5/6 ºC. De tal forma que el sistema se ponga en funcionamiento sólo en casos de fuerte bajada de la temperatura con riesgo de heladas.

Calderas instantáneas, con acumulador y vacaciones
Las calderas instantáneas se activan sólo en el momento en el que hay una petición de agua caliente . En práctica no consumen en los momentos de inactividad, por lo que no hay motivo para apagarlas al irnos de vacaciones.
Aplica otro discurso para las calderas con acumulador integrado o separado, que cuándo están activas mantienen constante la temperatura del agua caliente del acumulador. Si se las apaga, para reencenderlas tras algún día, obviamente consumen mucha energía para alcanzar las temperaturas preestablecidas. Por tanto, es importante evaluar la duración del periodo de ausencia de la casa. Ya que para un breve periodo puede no ser conveniente apagar el sistema, mientras sí que es ventajoso en el caso de que las vacaciones se prolonguen durante semanas.

